El Parque Natural de Penyagolosa

Penyagolosa gegant de pedra, la teua testa plena de neu, Penyagolosa, Penyagolosa, a la tempesta, al sol i al vent, fita senyera del poble meu (Canción popular valenciana)

Fotografia de Nacho Gimeno

El Parque Natural de Penyagolosa se declaró en el Decreto 50/2006, de 7 de abril, del Consell de la Generalitat, por el elevado interés geológico, biológico, histórico y paisajístico de este espacio natural. La figura del Parque Natural protege los espacios naturales valiosos de manera compatible con el uso sostenible de los recursos naturales en los sectores forestal, ganadero, cinegético, agrícola y de servicios, así como con el ejercicio de una importante función social en el estudio, la enseñanza y el disfrute ordenado de los valores ambientales y culturales. La figura de Parque Natural también está especialmente indicada para la gestión de aquellos espacios naturales que, como en el caso de Penyagolosa, se caracterizan por unos valores ambientales y paisajísticos que se han configurado históricamente en estrecha interacción con la actividad humana del medio rural.

El Parque Natural del Penyagolosa está ubicado en los términos municipales de Vistabella del Maestrat, Xodos y Villahermosa del Rio. Ocupa una superficie de 1.094,45 hectareas, siendo el pico de Penyagolosa su elemento referente (1.814 metros sobre el nivel del mar), al ser considerado el techo de la Comunitat Valenciana por excelencia (solo es superado por el Cerro Calderón). El Penyagolosa es la montaña más emblemática de las tierras de Castellón y de la Comunitat Valenciana, por su valor medioambiental, histórico y cultural. 

El Parque Natural de Penyagolosa se localiza en las estribaciones del sistema ibérico y la cordillera costero-catalana. Forma parte de una encrucijada de ambientes geológicos, biológicos, culturales y sociales. El macizo de Penyagolosa es un referente para el excursionismo valenciano.

Fotografia de Nacho Gimeno

El origen del topónimo Penyagolosa parece provenir del latín según algunos documentos del siglo XIII de la Setena de Culla (Maestrazgo) en la que ha pertenecido históricamente: “pinna” (montaña) y “lucosa” (boscoso). Aunque no existe un inventario arqueológico de la zona, existen vestigios de pueblos antiguos que habitaron en las estribaciones del macizo, como los íberos, los romanos y los árabes. Sin embargo el elemento más significativo de la presencia humana es el ermitorio de Sant Joan de Penyagolosa. De origen medieval, fue un convento de cenobitas. Actualmente está integrado en un conjunto arquitectónico de estilo neoclásico del siglo XVII. Desde la edad media se han celebrado pelegrinaciones penitenciales procedentes de los pueblos de alrededor (Vistabella del Maestrat, Culla, Xodos, Les Useres, Llucena, Ludiente, Castillo de Villamalefa, Villahermosa del Rio, Puertomingalvo y Atzeneta del Maestrat). Aunque en la actualidad aún se conservan algunas de estas romerias es la de «Pelegrins de Les Useres» la más famosa por haberse celebrado sin interrupción desde la edad media (actualmente está declarado Monumento Natural). Todo este patrimonio inmaterial está siendo objeto de recuperación a través del proyecto «Camins de Penyagolosa» patrocinado por la Diputación de Castellón, cuyo objetivo es catalogar estas pelegrinaciones como patrimonio inmaterial de la humanidad de la UNESCO. 

Fotografia de Nacho Gimeno

También es destacable el patrimonio vinculado al medio rural tradicional como las masias y las construcciones de piedra seca (cuya técnica de construcción ha sido declarada patrimonio de la humanidad por la UNESCO).

La flora y vegetación del Parque Natural de Penyagolosa es uno de los elementos característicos de este entorno. Existe una gran biodiversidad originada por los diferentes substratos calcáreos y silíceos y por la combinación del clima continental y mediterraneo.

La vegetación varía en función de la altitud y la geología. En las cotas más bajas crece el pino negral (Pinus nigra), a la solana y con substrato silíceo crece el pino rodeno (Pinus pinaster) y en las umbrías y tierras altas predomina el pino albar (Pinus sylvestris). También es frecuente observar formaciones de sabina albar (Juniperus thurifera), roble valenciano (Quercus faginea), tejo (Taxus baccata) y formaciones de melojo (Quercus pyrenaica).

Fotografia de Nacho Gimeno

Entre la fauna asociado al rico ecosistema de Penyagolosa destaca la ornitofauna de grandes rapaces diurnas y nocturnas, como el águila real (Aquila chrysaetos), el águila perdicera (Hieraetus fasciatus) y el búho real (Bubo bubo). 

También es destacable la presencia del piquituerto (Loxia cuvirostra), el pico picapinos (Dendrocopos major) y de la chova piquirroja (Pyrrhocorax pyrhocorax). Entre los mamíferos destaca el gato montés (Felis silvestris), la cabra montés (Capra pyrenaica), la gineta (Genetta genetta), el tejón (Meles meles) y el corzo (Capreolus capreolus). Mención aparte merece la mayor población valenciana del murciélago troglodita (Miniopterus schreibersii). La lagartija roquera (Podarcis muralis) mantiene en Penyagolosa una de las más importantes poblaciones del territorio valenciano. 

De entre la fauna invertebrada sobresalen las mariposas isabelina (Graellsia isabellae) y apolo (Parnassius apollo).

Fotografia de Nacho Gimeno

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